lunes, 10 de agosto de 2009

Alimentos y suplementos probióticos


Nuestro tracto digestivo hospeda a unos 400 tipos diferentes de microorganismos. Algunos de ellos, como la bacteria Lactobacillus acidophillus, por ejemplo, son buenos para usted pues le ayudan a digerir los alimentos y así beneficiarse de sus nutrientes. Otros, como la Escherichia coli y Salmonella son patógenos porque causan toxicidad y diarrea.

En una persona sana, las bacterias benignas (probióticos) actúan como una escuadrilla de policía --- evitan que las colonias de bacterias patógenas prosperen e invadan la zona. Ingerir alimentos y suplementos probióticos es una manera segura y simple de introducir bacterias benignas en su sistema digestivo.

Estas bacterias se multiplican en el tracto gastrointestinal y compiten con los gérmenes patógenos forzándolos fuera de su sistema. El yogurt con cultivos activos (vivos) y alimentos fermentados como el sauerkraut son probióticos. Éstos también se encuentran en forma de suplementos en cápsulas, píldoras o polvos.

Mire lo que pueden hacer por usted:

Aliviar la diarrea asociada a antibióticos o infecciones por levaduras. Los antibióticos destruyen bacterias benéficas junto con las que causan enfermedades, lo cual permite a los patógenos prosperar. Algunas de estas bacterias producen una toxina que causa diarrea. Consumir suplementos probióticos mientras está bajo terapia con antibióticos puede mantener su sistema balanceado. También normaliza la función intestinal en mujeres con síndrome de colon irritable.

Estimular la inmunidad. Cuando una persona toma un suplemento que contiene una cepa de Lactobacillus rhamnosus dos veces al día por seis semanas, su función inmunológica casi se duplica, de acuerdo aun estudio conducido por investigadores de las universidades de Taiwán y Nueva Zelanda.

Prevenir la caries. Bacterias que moran en la cavidad oral llamadas Streptococcus mutants se adhieren a la placa y producen ácido láctico, causante de caries. Las especie Lactobacillus y Bifidobacterium presentes en suplementos probióticos pueden contrarrestar a S. mutants y ayudar a prevenir las caries.

Reducir los días de enfermedad. En un estudio sueco, se dividieron 262 empleados sanos en dos grupos, uno bebió una dosis diaria de Lactobacillus reuteri por 80 días y el otro recibió placebo. Quienes bebieron el probiótico tomaron la mitad del número de días de enfermedad que aquellos en el grupo placebo.

¿Otro beneficio de los probióticos? No hay efectos adversos directamente asociados a ellos. Ingiera una porción diaria de yogurt con cultivos activos o beba una botella que contenga especies de Lactobacillus a niveles diez veces más altos que el yogurt regular. Si no le gustan los lácteos pruebe las cápsulas probióticas.

jueves, 6 de agosto de 2009

Papel de los probióticos en la salud

¿Qué son los probióticos?

Probióticos son aquellos microorganismos vivos (bacterias, hongos etc.) que administrados en una cantidad y forma adecuadas confieren un beneficio a la salud del individuo. Las especies más utilizadas son:

* Lactobacillus
* Bifidobacterium
* la levadura Saccharomyces boulard
* algunas especies de Escherichia coli y bacilli.

Los probióticos pueden incorporarse a una amplia cantidad de productos, tanto en alimentos como en medicamentos y suplementos. Las formas más comunes para la administración de probióticos son los productos lácteos y los alimentos con probióticos añadidos, pero también hay en el mercado comprimidos, cápsulas y sobres.

¿Cómo actuan los probióticos?

El sistema de defensa del organismo contra las sustancias extrañas se conoce como sistema inmune. Más de dos terceras partes del sistema inmune de nuestro cuerpo se encuentra en el intestino. De hecho, el tubo digestivo (estómago, intestino delgado y grueso) está en contacto con el exterior a través de una extensa superficie.

La flora bacteriana intestinal está formada por millones de bacterias que proliferan en el interior del intestino grueso y fermentan diferentes alimentos produciendo sustancias beneficiosas para la salud. Estas bacterias intervienen en el desarrollo normal del sistema inmune y en la regulación de la respuesta del organismo ante los patógenos (microorganismos perjudiciales para la salud).

La flora intestinal participa en diversos procesos fisiológicos como la digestión y movimientos del tubo digestivo así como en la producción de algunas vitaminas.

Los probióticos actúan a nivel del tubo digestivo estabilizando la composición de la flora bacteriana e incrementando la resistencia del cuerpo frente a los patógenos, mejorando y activando las defensas. Los probióticos producen sustancias que ayudan a combatir algunas bacterias potencialmente patógenas, producen vitaminas y enzimas digestivos.

Recomendaciones generales en el uso de probióticos

Los probióticos producen efectos beneficiosos sobre la salud, pero estos efectos sólo se pueden atribuir a los probióticos específicos estudiados para una indicación concreta. Por lo tanto, no todos los probióticos se pueden administrar para la misma situación, ni todos los probióticos en todas las situaciones.

Se deben utilizar las dosis de probióticos que nos recomiendan, a dosis más bajas o más elevadas puede ser que no sean efectivos, o podrían ser nocivos.

Pacientes gravemente inmunodeprimidos, es decir con el sistema de defensa propio del organismo comprometido, no deben tomar probióticos sin la recomendación de un médico, ya que en estas circunstancias el probiótico podría llegar a comportarse como un agente patógeno.

miércoles, 5 de agosto de 2009

MICROFLORA INTESTINAL EN EL NIÑO RECIÉN NACIDO

Los fetos son esteriles en la matriz, pero con el proceso de nacimiento, los niños se exponen a los microbios que se originan de la madre y del ambiente circundante incluyendo la leche materna o la fórmula. El niño tiende a adquirir la flora tragada del líquido vaginal a la hora del parto. Porque la flora vaginal y la flora intestinal son similares, la flora de un infante puede representar la flora intestinal de la madre.

Otro factor que afecta a la flora intestinal del recién nacido es el modo del parto. Un parto vaginal normal transfiere comúnmente las bacterias de la madre al niño. Durante partos cesarianos, esta transferencia es totalmente ausente. Estos niños adquieren y se colonizan comúnmente con la flora del ambiente del hospital y por lo tanto, su flora pueden diferenciarse de la flora maternal. Colonizan a los niños entregados por sección cesariana con bacterias más anaerobicas, especialmente bacteroides, que niños de parto vaginal. El Clostridium perfringens es la bacteria anaerobica más frecuentemente aislada después de partos cesarianos. Cuando están colonizados, los niños de partos cesarianos abrigan con frecuencia Escherichia Coli, y más a menudo la Klebsiella y las enterobacterias.

Las bacterias de colonización iniciales varían con la fuente del alimento del niño. En niños criados al pecho, Bifidobacteria explica más del 90% de las bacterias intestinales totales. La concentración baja de proteína en la leche humana, la presencia de proteínas antiinfectantes específicas tales como immunoglobulin A, la lactoferrina, la lisozima, y los oligosacaridos (prebioticos), así como la producción de ácido láctico, causan un entorno ácido y son las razones principales de su caracteristica bifidogenica. En niños criados con biberón, la Bifidobacteria no es predominante. En su lugar las enterobacterias y los organismos gramo-negativos dominan debido a un entorno más alcalino y la ausencia de los factores moduladores prebioticos presentes en la leche materna.

El establecimiento de una ecología microbiana intestinal es muy variable al principio pero se convertirá en un sistema más estable similar a la microflora adulta para el final del período de amamantamiento.

Otros factores que afectan a la microflora intestinal del niño incluyen las diferencias geográficas (industrializadas contra países en vías de desarrollo) y la administración de antibióticos en cuidados intensivos neonatales.

lunes, 3 de agosto de 2009

Relacionan la obesidad con el tipo de microflora intestinal

Según varios estudios, también la microflora contribuye al aporte de energía al organismo.

Un equipo liderado por investigadores españoles ha relacionado el peso corporal con un determinado tipo de microflora gastrointestinal, en un estudio cuyos resultados pueden ayudar a diseñar nuevas estrategias para combatir la obesidad.

El trabajo, publicado en la revista Obesity, sugiere que la microflora intestinal contribuye al aporte de energía del organismo y que su composición influye en la regulación del peso corporal.

Estas nuevas investigaciones sobre las relaciones entre componentes específicos de la microflora intestinal, el estilo de vida y la regulación del peso corporal pueden ser “claves” para avanzar el desarrollo de nuevas estrategias nutricionales que prevengan la obesidad. Los nuevos descubrimientos también pueden ser útiles para entender las enfermedades metabólicas asociadas a la composición de la flora intestinal.

En el estudio participaron 36 adolescentes con obesidad o sobrepeso que fueron sometidos a un tratamiento basado en la reducción de calorias y el aumento de la actividad física durante 10 semanas.

El estudio apunta a la existencia de diferencias en la respuesta de los adolescentes al tratamiento aplicado, pues la mayoría experimentó una pérdida de peso significativa tras el tratamiento, pero no fue así en un subgrupo de 13 adolescentes.

El estudio sugiere que estas diferencias de respuesta pueden ser debidas, en parte, a la composición específica de la microflora intestinal de los individuos. Así, el grupo que experimentó una pérdida significativa de peso presentó una mayor proporción de bacteroides y menor de clostridios (tipos de bacterias intestinales) que el grupo que no experimentó una reducción considerable de peso, antes y después de la intervención.

El análisis de la ingesta de energía y la composición de la dieta no reveló diferencias significativas entre ambos grupos; sin embargo, la energía total detectada en heces fue superior en los adolescentes que no experimentaron una reducción significativa de peso. Unos datos que sugieren que la microflora intestinal influye en el desarrollo de la obesidad y contribuye al aporte de energía al organismo.

viernes, 24 de julio de 2009

Probioticos: ¿Cuan amistosos son?

¿Listo para algunas culturas vivas, activas en su chocolate? ¿Que tal sobre su cereal de desayuno? Probioticos, las bacterias amistosas supuestas a ayudar contra la enfermedad y usadas como un remedio natural, han salido de los productos lacteos y están colonizando otras áreas del supermercado.

Las bacterias, que ocurren naturalmente en alimentos fermentados tales como yogur, kéfir y miso, son promovidas como un remedio natural para ayudar a la digestión y para apoyar el sistema inmune balanceando el ecosistema intestinal.

Pero segun los fabricantes agregan los microbios desde fórmula infantil, zumo de fruta a la pizza y a las barras de granola, los expertos advierten que el uso de la palabra "probiotico" es empleado mal extensamente por la industria y entendido mal por los consumidores.

Mientras que hay millares de cepas bacterianas, sólo alguna docena se ha probado para ayudar contra la enfermedad. Los estudios sugieren que algunos productos puedan ofrecer alivio para problemas digestivos, pero no se conoce si la gente sana se beneficia de "alimentarse" con bacterias vivas.

La Autoridad de la Seguridad Alimentaria de la Unión Europea comenzó un proceso para regular demandas de la salud en productos, incluyendo probioticos. Y un pleito colectivo pendiente alega que Dannon engañó a consumidores sobre las ventajas de Activia y de DanActive, ambos puestos como probioticos.

Dannon niega el usar publicidad engañosa y está presentando los estudios que los apoyaron.

No hay definición estándar de probioticos, según la Agencia Federal de Medicamentos y Alimentos (FDA), pero los científicos dicen generalmente que el término se refiere a los alimentos, bebidas, suplementos y remedios naturales que contienen microorganismos vivos y que demuestran que promueven la salud cuando la gente toma bastantes de ellos. Sin estudios, los productos no deben llamarse probióticos, dicen los científicos.

Aunque los probioticos como remedio natural no son una nueva invención -- también se encuentran en la leche materna -- los investigadores apenas están comenzando a entender el papel que pueden desempeñar en la regulación del sistema inmune y el manejo de enfermedades. Los científicos no pueden todavía explicar exactamente cómo trabajan los probioticos, pero se sabe que pueden ayudar a restaurar bacterias beneficiosas en la zona intestinal.

Las bacterias pueden producir anticuerpos para ciertos virus, fabricar sustancias que previenen la infección o evitar que las bacterias dañinas se peguen a la pared intestinal y crezcan allí, según la Asociación Gastroenterológica Americana. Pero si esas bacterias son sacadas hacia fuera por enfermedad o la medicación, los microbios potencialmente dañinos pueden prosperar.

Los estudios más fuertes han encontrado que algunos probioticos (Lactobacillus GG y la levadura Saccharomyces boulardii) pueden ayudar como remedio natural contra los desordenes gastrointestinales comunes que pueden implicar un desequilibrio de las bacterias en el intestino.

También hay evidencia creciente que los niños con colitis ulcerosa pueden beneficiarse, y ciertos suplementos probioticos han demostrado reducir síntomas del síndrome de intestino irritable.

Pero más investigación es necesaria para estudiar los efectos probióticos sobre casi el resto de las condiciones, incluyendo cáncer, salud oral, alergias, condiciones de piel y obesidad.

Para el consumidor, encontrar el suplemento probiótico correcto puede ser desconcertante. Las etiqueta no pueden declarar legalmente que el probiótico puede curar, tratar o prevenir enfermedad. Asi que reclamos de la salud, que no requieren la aprobación del FDA, es a menudo vago.

Para hacer las cosas mas complicadas, los probioticos interactuan con las bacterias ya en el cuerpo, y cada uno tiene una microflora levemente diferente. Asi que un producto que trabaja para una persona no necesariamente trabaja para otra.

miércoles, 22 de julio de 2009

NÚMEROS MICROBIANOS Y EL ECOSISTEMA INTESTINAL

La zona larga del intestino mide de 25-35 pies en un ser humano adulto y se estima puede abrigar cerca de 100 trillones de bacterias vivas. Ésto es aproximadamente 10 veces el número total de células en el cuerpo humano. Estas bacterias vivas explican alrededor de 2 libras del peso del cuerpo y se conoce como flora intestinal. Los virus, los hongos y los protozoos pueden también estar presentes, pero éstos forman normalmente solamente un componente de menor importancia de la población residente total de microorganismos en individuos sanos.

La densidad de microorganismos en la flora intestinal aumenta dramáticamente a partir de 10-1.000 CFU/ml en el estómago a 10-100 mil millones CFU/gm en el intestino grande y éstos pertenecen a tanto como 400 diversas especies, y las bacterias anaerobicas exceden en número a las bacterias aerobicas por un factor de 1000: 1. La flora anaerobica es dominada por Bacteroides, bifidobacteria, bacterias propiónicas y clostridiums. Entre las enterobacterias de las bacterias aerobicas y anaerobicas, principalmente Escherichia Coli, y los enterococos predominan.

Las bacterias se han estimado que constituyen de 35-50% del volumen del contenido en el colon. Influencian los procesos alimenticios, fisiológicos y protectores como remedios naturales. Ambas funciones defensivas directas e indirectas son proporcionadas por la microbiota normal. Específicamente, las bacterias del intestino previenen directamente la colonización por los organismos patógenos compitiendo por los alimentos esenciales o por los sitios del accesorio epitelial. Produciendo compuestos antimicrobianos, ácidos grasos volátiles, y ácidos de bilis químicamente modificados, las bacterias indígenas del intestino también crean un ambiente local que es generalmente desfavorable para el crecimiento de los patógeno entéricos. Este fenómeno se llama Resistencia a Colonizacion, que puede ser definida como la capacidad de los microorganismos que pertenecen a la microflora normal del intestino para impedir la implantación de patógenos. Esta función de la microflora también se conoce como el efecto de la barrera. Mientras que las bacterias probióticas mejoran la resistencia de la colonización y actuan como remedio natural, el pensamiento en consenso es que la importancia de las bacterias del ácido láctico como agentes probióticos impacta más en los mecanismos indirectos tales como immunomodulacion.

La microflora normal o indígena del hombre consiste en una parte residente, que permanece en gran parte con el organismo del anfitrión, y una parte transitoria, que puede cambiar dinámicamente en su composición. Esto no es único para el hombre pues también se aplica a los animales. El volumen de la parte transitoria de la microflora de la zona digestiva depende tanto de la composición de la flora o de la resistencia a la colonización, y del grado de contaminación (cualitativo y cuantitativo también) del alimento y de las bebidas injeridas. En relación con estas últimas, las condiciones higiénicas del ambiente es importante.

Los sistemas de defensa en el intestino se pueden dividir en tres partes: la flora del intestino, la mucosa del intestino y el epitelio y el sistema inmune relacionado.

El intestino, integrado por vellosidades y criptas, está cubierto con moco que protege las células intestinales. En la parte inferior de las criptas existen las células especializadas conocidas como células de Paneth que puedan lanzar moléculas antimicrobianas en el lumen del intestino. La flora intestinal, presente principalmente en el colon, forma una barrera natural a los patógenos. El sistema inmune intestinal abarca las células diseminadas debajo del epitelio y también entre las células epiteliales (linfocitos intraepiteliales). Los linfocitos también se encuentran dentro de más estructuras organizadas, folículos linfoides, con una región central de linfocitos de B y de linfocitos laterales de una región. Sobre estas estructuras, encontramos las células M, que se especializan en el transporte de partículas al folículo. Estas áreas del intestino se conocen como 'parchos de Peyer'. Cuando un linfocito es activado por una célula dendrítica que presenta un antígeno, deja la mucosa en linfa y entra en la circulación sanguínea vía el canal torácico. Este linfocito activado entonces coloniza la misma mucosa u otros sitios de la mucosa.

lunes, 20 de julio de 2009

Lácteos que ayudan en el estreñimiento

Deben ir de la mano con una dieta más sana y rica en fibra para mejorar problemas intestinales.

La tecnología en alimentos ha dado pasos gigantescos en los últimos años, lo que facilita la vida de las personas y ayuda en la superación de algunos problemas.

Este es el caso del estreñimiento, o problemas para evacuar el intestino (defecar), que por las rutinas alimenticias y la vida moderna es casi una epidemia.

En la actualidad, dos productos lácteos comerciales ofrecen una oportunidad para solucionar este problema, utilizando culturas probióticas, pero nada asegura su éxito por sí solos. Los productos que tienen probióticos son complementarios en cualquier camino para poner fin al estreñimiento.

Lo más indicado para superar este problema es consumir frutas y verduras, aunque algunos hidratos de carbono que no se absorben, se usan para mejorar este problema intestinal. Otro camino son medicamentos que no se deben a menos que sea bajo indicación médica.

Los productos lácteos que se promocionan como remedios naturales para el estreñimiento utilizan dos términos: actiregularis y biobalance. Los actiregularis es un bifidobacteria que es considerada un probiótico con efectos positivos en el equilibrio de la flora intestinal y reducen los sintomas de malestar gastrointestinal.

El biobalance es un concepto donde se mejoran los parámetros de vida a través de los alimentos, especialmente por el agregado de fibra, que mejora el tránsito intestinal al ser agregado en cantidades suficientes.

Lo que sucede es que las personas con constipación o estreñimiento tienen generalmente hábitos alimentarios inadecuados y consumen muy poca fibra, lo que se relaciona con problemas de aumento de peso. Una persona que consume altos contenidos de fibra en su dieta, lo más probable es que no tenga problemas de aumento de peso.